Eran las 9 de la mañana y hacía un día espléndido.
Unas semanas antes, en la "Calçotada" que cada año organiza la empresa, supimos que cada una se había inscrito a la Cursa de Bombers... "Ya quedaremos".
"Vale, vale..."
Y así fué.
Puntuales a la cita, una llegó a pie, la otra en moto.
La morena llegó bien tapada como temiendo el frescor matinal.
La rubia pensó que la primavera ya anunciaba el verano, y se envalentonó en su moto con apenas abrigo.
Las dos venían con la misma ilusión y con las energías a tope.
Se acercaron a la zona de salida y calentaron los músculos e hicieron algunos estiramientos.
Allí en la zona sub53 eramos una multitud de colorido rojo y amarillo. Había un ambientazo increíble, muchos decibelios de música que hacían la espera todavía más emocionante.
Llegó por fin la hora: 10:00 de la mañana, vamonooossss.
Estuvieron corriendo juntas de principio a fin, aunque una iba mucho más suelta y fue bautizada Coach por la otra, que en los 3 primeros kms iba mucho más accelerada que su ritmo habitual y pensó entonces que no llegaría al final...
Afortunadamente Coach estaba allí, iba tirando, alentando, motivando y esperando, siempre esperando... y acompañó a su compa hasta la meta.
Tras 1H, 11', 43", completaron los 10kms felices y pensando ya en la carrera siguiente.